Los Sumilleres Avanzan
Parece que fue ayer cuando nos reunimos por primera vez los que ahora formamos parte de la Asociación de Euskadi de Sumilleres, pero de esto hace ya 15 años. Recuerdo a la perfección nuestra primera reunión en el antiguo Restaurante Txixilu de General Concha, de los diez componentes que por aquel entonces componíamos la asociación, solo contábamos con dos mujeres, Itxaso Arana del Restaurante Jolastoki, nuestra primera Nariz de Oro, y Margarita Atutxa del Andramari, ambas desempeñando el cargo de Sumiller y acarreando con la responsabilidad de dirección de sala, cargos muy importantes que ya en 1995 desarrollaban a las mil maravillas. El resto de los presentes también teníamos nuestros cargos de responsabilidad, en mi caso, Antonio García, dirigía el Restaurante Txixilu después de pasar una buena etapa de años con mi familia en el Restaurante Zortziko, Pedro García dirigía su propio restaurante en Trapaga, Jorge Ruiz que en aquel entonces estaba en el Hotel Indautxu, Gotxon del Restaurante Artebakarra, Roberto González del Restaurante Currito, Antonio Gutiérrez de la Marisquería El Taller, y por supuesto no voy a olvidar a nuestro primer campeón de Euskadi de Sumilleres, Eusebio Pardo, que con tanto empeño trabajó para alzarse con el título y que desgraciadamente no se encuentra ya entre nosotros.
En esta época que con tanto cariño me empeño en recordar, los diez sumilleres logramos convocar a más de 300 personas en la Escuela Superior de Hostelería de Euskadi para darnos a conocer y reivindicar nuestra pasión por el vino. Fue también cuando un amigo entrañable como es Jose Luis Bilbao, Presidente de la Diputación Foral de Bizkaia, nos daba la bienvenida y nos auguraba un gran futuro en el acto de inauguración de la Asociación.
Tras todos estos años aun seguimos aquí, no en la misma sede puesto que ahora nos reunimos en la calle Euskalduna, seguimos activos, participando en la formación de nuevos sumilleres que se unen a nosotros con la ilusión de seguir aprendiendo, y como no, de perfeccionar un trabajo que durante muchos años no ha sido poco más que maltratado. Por todo esto y gracias al deseo de evolucionar en esta difícil etapa de competencia en un mercado que no deja de crecer, entre todos hemos aportado al cliente una ayuda que muchos agradecen en el solo acto de volver a visitarnos, dejándose aconsejar y sabiendo que el profesional que tiene delante cuenta con la garantía de una Asociación que no se queda dormida y continua creciendo en conocimientos de vino en este mundo tan cambiante.
Antonio García, Presidente de la Asociación de Euskadi de Sumilleres.
¿Curiosidad o Inquietud en las Sociedades Gastronómicas?

Bajo mi punto de vista tengo que decir que me siento muy sorprendido, a la vez que satisfecho, de este arranque que hemos tenido en el Rincón del Vino después del período estival, no sólo por la cantidad de aficionados y profesionales que se interesan en saber un poco más sobre el vino, o por el inusitado interés en realizar cursos de iniciación, sino por el espectro de clientes que estamos atendiendo.
Nueva Añada: Cirsion 2007

Hoy presento, lo que a mí y a mi paladar nos parece, uno de los mejores vinos del mundo.
Tampoco podemos decir que este sea “El Mejor” es verdaderamente difícil definir un vino con un número o un puesto en una clasificación que pretenda ser objetiva. Tras analizar un vino tanto en laboratorio como en la práctica se puede afirmar que posee mejores notas en comparación con otros, pero aún así sigue siendo muy complicado precisarlo con exactitud.
Por esta misma razón, y desde el punto de vista personal, nos encontramos con Cirsion 2007, uno de los mejores vinos del mundo. Si el Cirsion 2006 ya nos sorprendió gratamente en su momento, la añada 2007 iguala e incluso lo mejora.
La opinión del Observador
La falta de información no es una excusa. El escudo que se usó durante tanto tiempo de “no sé nada de ese vino” ya no sirve como justificación para no atrevernos a probar cosas diferentes. Aún no comprendo cómo a la gente que lleva tantos años bebiendo el mismo vino no le pica la curiosidad, no se atreven, no se animan, a descubrir las maravillas de los vinos que reciben esos grandes halagos.
Una mente abierta, no es difícil de encontrarla. Si todo el mundo fuese tan clásico, las nuevas bodegas, las nuevas denominaciones, los nuevos vinos, no saldrían adelante, no habría mercado para ellos. ¡Probarlo una vez no le hace daño a nadie! A menudo, la defensa más oída es “es que me gusta mucho, ¿Para qué voy a probar otra cosa?”. Efectivamente, a mí me ha pasado, es decir, he saboreado cosas que jamás se me hubiese ocurrido probar. Y no solamente eso, sino que he probado cosas que en un primer momento no me agradaron, y ahora mismo las considero unas de las mayores delicias del mundo.
La vida progresa, los coches cambian, la música, la comida… Todo lo que nos rodea. ¿Por qué no van a cambiar también los vinos? ¿Por qué no abrirse a nuevas cumbres de calidad? Algo similar sucede con la cocina. Los cocineros luchan por lo mismo, cocina moderna contra cocina clásica, no me gustaría vivir en un mundo en el que sólo se pudiese degustar un tipo de plato, por muy rico que fuese, lo mismo ocurre con el vino.
En definitiva, el mundo evoluciona para todos. Hay quienes nos atrevemos a probar el vino, a conocerlo y experimentarlo y disfrutamos con él, me atrevería a decir que como nunca lo habíamos hecho hasta ahora. Por otra parte, están los que siguen anclados en unas experiencias de sobra ya conocidas.
Antonio García, Presidente de la Asociación de Euskadi de Sumilleres.